Drogas - Opiniones - REDUCCIÓN DE DAÑOS

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Esta Revista electrónica fue dirigida hasta marzo de 2003 por la Lic Patricia Sorokin. El material reunido se conserva a efectos de su archivo y cita

 

LINAS, BEN y VILA, MARCELO E. 

¿ES POSIBLE TRATAR A LOS USUARIOS DE DROGAS CON TERAPIAS ANTIRRETROVIRALES?

A fines de marzo de 2001, había aproximadamente 130.000 personas viviendo con VIH-sida en la Argentina. De los casi 20,000 casos notificados de sida; en mayores de 12 años, el 42%  del total, y el 46% de los hombres tenían como antecedente ser usuarios de drogas  inyectables (UDIs);se trata de una parte muy importante de los pacientes con VIH-sida por lo que resultan centrales en la práctica clínica diaria.

Muchos médicos, sin embargo, dudan en ofrecer terapia antirretroviral a UDIs y/o personas con antecedentes de uso de drogas, pues temen que no puedan adherir a regímenes de medicación exigentes. De hecho, muchas revisiones de la literatura y presentaciones en Conferencias o Congresos sugieren que el uso de drogas está asociado con menor adherencia a la terapia antirretroviral y recomiendan posponer su inicio hasta que los pacientes comiencen un tratamiento para dejar las drogas o se integren a programas de sustitución. Como resultado de esa postura, una de las poblaciones más afectadas por el VIH-sida tiene menor acceso a las nuevas terapias que han demostrado retardar la progresión a SIDA.

¿Es posible detener la progresión del VIH en usuarios de drogas activos?

Los usuarios de drogas son a menudo pobres y marginados y por consiguiente enfrentan importantes barreras para acceder a la atención médica.[i] Ellos probablemente reciben menos la terapia antirretroviral (TARV), a pesar de tener recuentos de CD4 más bajos y cargas virales más altas.[ii] Sin embargo, cuando se contactan con servicios médicos experimentados y cuentan con apoyo adecuado, las personas seropositivas y que usan drogas pueden tener resultados clínicos similares a aquellos que no usan drogas.[iii]

¿Los usuarios de drogas cumplen el tratamiento antirretroviral ?

La adherencia a la TARV es difícil y de vital importancia clínica. Muchos médicos sienten que el uso de drogas es una contraindicación absoluta para iniciar la terapia  antirretroviral. Los datos de muchos países indican, sin embargo, que los usuarios de drogas activos pueden adherir al TARV exigente:

·        El estudio EuroSIDA que incluyó a más de 6 mil pacientes europeos con VIH, de más de 50 centros médicos, reveló que entre los pacientes que comenzaron TARV no había ninguna diferencia en los niveles de CD4 o la carga viral como respuesta  a la terapia, entre UDIs, homosexuales y heterosexuales no-UDIs. “Es menos probable que los usuarios de drogas intravenosas inicien el HAART, pero entre aquellos que lo hicieron, la respuesta a la terapia fue similar a otros grupos de la investigación.” [iv]

·        Un análisis subalterno del estudio EuroSIDA que incluyó sólo pacientes que tenían recuento de carga viral o CD4 antes y después de recibir el tratamiento, no encontró ninguna diferencia en la respuesta entre UDIs y todos los otros grupos del estudio. La historia de uso de drogas por si sola NO predijo fracaso en el tratamiento. “A pesar de que nuestro estudio incluyó un porcentaje relativamente grande de usuarios de drogas intravenosas, de los que se cree que adhieren menos cuando están fuera de programas de substitución, no se encontró ninguna diferencia en la respuesta virológica que dependa de la categoría de transmisión.” [v]

·        En Suiza, un estudio de 100 pacientes que iniciaron alguna forma de terapia antirretroviral en una clínica de salud regional, reveló que una historia psiquiátrica e historia de uso de drogas no predijeron menor adherencia. [vi]

·        En España, un estudio prospectivo de 133 pacientes, 71% de los cuales eran UDIs, encontró que el 58% lograron cargas virales indetectables. Las proporciones de adherencia eran más bajas para UDIs, pero sólo estadísticamente significativas a los 6 meses. En general, los UDIs tenían adherencia sólo ligeramente más baja que los no-UDIs y obtuvieron resultados clínicos similares.[vii]

·        En los Estados Unidos, un estudio prospectivo de 273 pacientes, muchos de los cuales eran usuarios de drogas inyectables, encontró que el uso de drogas inyectables estaba asociado con fallas en el tratamiento en análisis bi-variante. En análisis multivariables sólo las altas proporciones de ausencia en las consultas médicas predijeron fracaso del tratamiento. Así, mientras el uso de drogas puede contribuir a más altas proporciones de consultas médicas perdidas, los usuarios de drogas que pueden asistir a sus consultas médicas obtienen iguales resultados que otros pacientes.[viii]

·        En un estudio realizado en la Universidad Johns Hopkins se estudiaron 764 pacientes divididos en tres categorías: ex usuarios de drogas, usuarios de drogas y sin antecedentes de uso de drogas. Cuando se valoró adherencia si bien los usuarios activos tuvieron menor índice de adherencia que el resto, los ex usuarios tuvieron mayor adherencia que las personas que no tenían antecedentes de uso de drogas.[ix]

¿Qué factores sociales y de conducta influyen en la adherencia a la terapia antirretroviral?

Una variedad de factores sociales y de conductas influyen en la adherencia a la TARV. Por eso es importante identificarlos y entenderlos antes de comenzar el tratamiento.

También es importante comprender otros factores que coexisten con el uso de drogas. Así, la idea común que “los usuarios de drogas no adhieren a la terapia” puede ignorar los efectos de la marginación, la pobreza, la violencia doméstica, la enfermedad psiquiátrica, y la pobre relación médico-paciente que caracteriza las vidas de muchos usuarios de drogas. Asimismo no todos los usuarios de drogas tienen vidas desorganizadas o caóticas.

Independientemente de ello, la baja adherencia nunca ha sido un motivo para considerar la  no indicación de un tratamiento: “La pobre adhesión es común entre los pacientes con hipertensión, asma o diabetes y no por ello se les niega tratamiento. No se les niega a los fumadores cirugía de bypass coronario o tratamiento para el enfisema...”[x]

En los Estados Unidos, el análisis bi-variante retrospectivo de pacientes afro americanos con VIH encontró cinco factores asociados con pobre adherencia: la edad, la falta de hogar, el número de inyecciones de droga en los 30 días anteriores, intercambio de sexo por drogas, y la percepción que el SIDA ya no es una enfermedad seria debido al desarrollo de nuevas medicaciones antirretrovirales.[xi] Ninguno de estos factores era un predictor individual. El nexo entre los cinco factores de riesgo sugiere que una interacción compleja entre los factores sociales y de conductas impacta en la adhesión al tratamiento. Un factor de riesgo por si solo, como el uso de drogas, usado para predecir el  fracaso del tratamiento no proporcionó una orientación clínica precisa.

Factores que se relacionan con pobre adherencia: [xii]

1.      Mala relación médico-paciente.

2.      Enfermedad mental activa, en particular depresión.

3.      Falta de educación del paciente e incapacidad para identificar los medicamentos.

4.      Falta de acceso confiable a la atención médica o a la medicación.

5.      Violencia doméstica y discriminación.

6.      Los efectos adversos de la medicación también pueden causar menor adherencia. Más recientemente, miedo a los efectos metabólicos y morfológicos de HAART han sido asociados con disminución de la adherencia. [xiii]

 

Predictores de buena adhesión: [xiv]

1.      Disponibilidad de apoyo emocional y acompañamiento.

2.      La habilidad de los pacientes en incorporar los medicamentos a su rutina diaria.

3.      La comprensión que la baja adherencia lleva a la resistencia.

4.      El reconocimiento que es importante tomar todas las dosis de la medicación.

5.      Sentirse cómodo tomando la medicación delante de otras personas.

6.      Optima supresión viral.

Aunque la percepción del paciente respecto de su alta adherencia es un predictor débil, una percepción de baja adherencia es un predictor fuerte y se lo debe tomar en consideración [xv]

La estimación del médico de la adherencia del paciente es un predictor débil.[xvi]

 

¿Qué técnicas específicas se han usado para aumentar la adherencia de UDIs con terapias médicas crónicas?

Si se disminuyen las barreras del sistema para acceder a la atención medica, se puede mejorar la adherencia de los UDIs a los regímenes de medicación crónica con TARV.[xvii] Programas especialmente diseñados que tengan en cuenta las necesidades de poblaciones vulnerables pueden mejorar a menudo la adherencia al tratamiento. En particular, la incorporación de intervenciones dirigidas a mejorar la adherencia en los centros de atención, el entrenamiento de farmacéuticos, enfermeras, y todo el personal del equipo de salud, la utilización de pares, la supervisión del médico, y la actuación del paciente con respecto a la adherencia son estrategias beneficiosas.[xviii]

En los Estados Unidos, por ejemplo, los horarios de atención flexibles, médicos accesibles, y dinero en efectivo o incentivos con vales de comida llevaron a pacientes sin casa a lograr 74% de adherencia a la toma diaria de isoniacida (INH), y al 56% a tomar TARV con adhesión de 75% a 85%.[xix]  De igual manera, en el Hospital de Harlem en Nueva York, un estudio famoso informó sólo 11% de adherencia a la terapia de INH diaria. Utilizando servicios de salud descentralizados del hospital y enfermeras a domicilio para supervisar la terapia, la adherencia subió a 91%.[xx]

En un reciente trabajo de investigación realizado en la ciudad de Buenos Aires donde se realizó la extracción de sangre y consejería para VIH y hepatitis en lugares cercanos a donde vivían 174 usuarios de drogas,  el 90% retiró el resultado de los mismos y el 80% cumplió con un esquema de tres dosis de vacunación para hepatitis B que se les ofrecía[xxi].

 

¿Hay interacciones entre  la terapia  antirretroviral y las drogas de abuso?

Cocaína. No hay actualmente ningún estudio clínico publicado de tratamiento con antirretrovirales en pacientes que usan cocaína. La ciencia básica estudia los efectos de la cocaína en el sistema del citocromo p450, pero las implicaciones clínicas finales no están claras. [xxii]  Toxicólogos e Infectólogos en el Hospital Fernández de Buenos Aires, informaron no haber visto nunca una interacción aguda entre la cocaína y medicación antirretroviral.[xxiii] Toxicólogos en el hospital de Bellevue en la Ciudad de Nueva York, que ofrece tratamiento a un gran número  de usuarios de drogas inyectables, informaron no haber visto nunca una complicación aguda de terapia antirretroviral en usuarios de cocaína activos.[xxiv] Así, en tanto que los datos son escasos, no hay ninguna contraindicación absoluta a la TARV en usuarios de cocaína.

Opiáceos. Hay interacciones conocidas entre los opiáceos y los tratamientos antirretrovirales. La mayoría de los datos vienen de los estudios publicados de TARV en pacientes en tratamiento de sustitución con metadona en los Estados Unidos y Europa. La interacción bien documentada es entre Nevirapina y metadona. Se sabe que la Nevirapina reduce el nivel de metadona en la sangre. Pacientes que no aumentan su dosis de metadona cuando toman Nevirapina experimentan síntomas de abstinencia que se corrigen cuando la dosis de metadona se aumenta o la Nevirapina se suspende. También disminuyen los niveles de metadona el efavirenz, lopinavir y ritonavir. [xxv] 

Cannabis sativa. Hay limitada disponibilidad de datos sobre la interacción de marihuana y terapia antirretroviral. Algunos estudios han encontrado una disminución estadísticamente insignificante en la concentración de antirretrovirales en pacientes que fuman marihuana, pero ninguno ha encontrado un impacto clínico significativo. [xxvi] 

Éxtasis Hay informado por lo menos un caso de interacción fatal entre terapia antirretroviral y éxtasis (MDMA) en un paciente que estaba tomando ritonavir y saquinavir. Generalmente se recomienda que pacientes que están tomando medicación antirretroviral eviten usar éxtasis.[xxvii] También hay interacciones potenciales con delavirdine.

Benzodiazepinas Algunas benzodiazepinas están formalmente contraindicadas con el uso de terapia antirretroviral debido a que estos aumentan su concentración en sangre: alprazolam, diazepam, fluorazepam, midazolam, triazolam, están contraindicados con ritonavir y con otros IP. Asimismo están contraindicadas en tratamiento con INNTR.

Alcohol El consumo de alcohol con DDI puede aumentar el riesgo de pancreatitis. El consumo moderado y esporádico no tiene interacciones significativas con el resto de ARV.

Debido al rápido desarrollo de nuevos conocimientos sobre nuevos antirretrovirales y sus interacciones medicamentosas, la enumeración previa puede variar rápidamente y es el médico tratante quien debe informar de las interacciones potenciales a cada paciente.

 

¿Cuáles son las Recomendaciones Internacionales Actuales Con respecto a TARV en UDIs?

 

Diferentes Organismos Internacionales, como el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, la filial estadounidense de la Sociedad Internacional de SIDA, la Asociación Británica de VIH, el Ministerio Brasileño de Salud, y el Grupo de Estudio de SIDA español ponen énfasis en la naturaleza compleja de los factores sociales e individuales que influyen en la adherencia al tratamiento. Todos recomiendan trabajar estrechamente con cada uno de  los pacientes que tengan indicación para recibir TARV y afirman que es imposible aislar un único factor que pronostique incumplimiento del tratamiento. [xxviii]

"...ningún paciente individual debe ser excluido automáticamente de considerar la terapia antirretroviral simplemente porque él o ella exhiban una conducta u otra característica juzgada por algunos como proclive a la no adherencia. Más bien, la probabilidad de adhesión de un paciente a un régimen de drogas complejo debe discutirse y debe ser determinada individualmente por el paciente  y el médico antes de comenzar la terapia”

United States Department of Health and Human Services, Panel on Clinical Practices for Treatment of HIV Infection. Guidelines for the Use of Antiretroviral Agents in HIV-Infected Adults and Adolescents.

 

Conclusiones

A pesar de que las evidencias sugieren que los usuarios de drogas pueden adherir  al TARV, muchos médicos continúan dudando en  prescribírselo. En parte, esta tendencia es probablemente consecuencia de los conceptos erróneos y los estereotipos existentes sobre los usuarios de drogas. Los trabajos que sugieren que “los usuarios de drogas no pueden adherir al tratamiento antirretroviral” pueden no tener en cuenta la relación compleja entre el uso de drogas, pobreza, falta de vivienda, violencia doméstica, y enfermedad psiquiátrica que afectan la vida de muchos usuarios de drogas. La evidencia recogida sugiere:

·        Muchos usuarios de drogas pueden adherir a las terapias antirretrovirales.

·        Los  usuarios de drogas con VIH que inician el tratamiento y continúan con un equipo  profesional de salud calificado, obtienen resultados clínicos similares a otros pacientes.

·        Factores sociales e individuales impactan en la adherencia a los medicamentos antirretrovirales.

·        Es imposible aislar un único factor como un predictor definido de baja adherencia.

·        Programas especialmente diseñados para poblaciones vulnerables, que enfrenten las barreras comunes para acceder la atención médica, logran mejorar la adherencia a  las medicaciones antirretrovirales en comunidades vulnerables.

·        Las organizaciones internacionales de salud enfatizan la importancia de considerar todo el  contexto médico y social del paciente antes de empezar o posponer el tratamiento antirretroviral.

La adherencia a las terapias antirretrovirales es vital, aunque sea difícil de lograr.  Lo más importante es que los médicos nos comprometamos a trabajar con los pacientes para superar los obstáculos a la adherencia, en lugar de evitar el problema, simplemente negándoles o retrasando el inicio del tratamiento. Si se excluyen o si se retrasa el inicio del TARV en los usuarios de drogas inyectables, la comunidad médica estará no atendiendo a uno de los grupos poblacionales más afectados por el VIH-SIDA en Argentina.


NOTAS:

[i] Celentano DD, Vlahov D, Cohn S, et al. Self-reported antiretroviral therapy in injection drug users.  JAMA 1998; 280(6):544-546.

[ii] Mocroft A, Madge S, Johnson AM, et al.  A comparison of exposure groups in the EuroSIDA study: starting highly active antiretroviral therapy (HAART), response to HAART, and survival.  Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes 1999; 22(4):369-378.

Strathdee SA, Palepu A, Cornelisse PG, et al.  Barriers to use of free antiretroviral therapy in injection drug users.  JAMA. 1998 Aug 12;280(6):547-9.

[iii] Paredes R, Mocroft A, Ole K, et al.  Predictors of virologic success and ensuing failure in HIV-positive patients starting highly active anteretroviral therapy in Europe: Results from the EuroSIDA study.  Archives of Internal Medicine 2000; 160(8):1123-1132.

[iv] Mocroft A, Madge S, Johnson AM, Lazzarin A, et al.  A comparison of exposure groups in the euroSIDA study: starting highly active antiretroviral therapy (HAART), response to HAART, and survival.  Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes 1999; 22(4):369-378.

[v] Paredes R, Mocroft A, Ole K, et al.  Predictors of virologic success and ensuing failure in HIV-positive patients starting highly active anteretroviral therapy in Europe: Results from the EuroSIDA study.  Archives of Internal Medicine 2000; 160(8):1123-1132.

[vi] Ostrop NJ, Hallet KA, Gill MJ.  Long-term patient adherence to antiretroviral therapy.  Annals of Pharmacotherapy. 2000;34(6):703-709.

[vii] Roca B, Gomez CJ, Armedo A.  Stavudine, lamivudine, and indinavir in drug abusing and non-drug abusing HIV-infected patients: adherence, side effects and efficacy.  Journal of Infection. 1999;39(2):141-145.

[viii] Samet JH, Libman H, Steger KA, et al.  Compliance with ziduvodine therapy in patients infected with human immunodeficiency virus, type 1: a cross-sectional study in a municipal hospital clinic.  American Journal of Medicine 1992;92:495-502.

[ix]Gregory M. Lucas, MD  Management of HIV Infection in Injection-Drug Users. Hallable en Internet:

 http://www.medscape.com/Medscape/HIV/AnnualUpdate/2001/mha.update06.10.luca/mha.update06.10.luca-01.html. Acceso 28/10/01.

[x] Brian R.Edlin, et al. Is It Justifiable to Withhold Treatment for Hepatitis C from Illicit-Drug Users? N Engl J Med, 2001;345: 211-214.

[xi] Williams M, Bowen A, Ross M, Freeman R, Elwood W.  Perceived compliance with AZT dosing among a sample of African-American drug users.  International Journal of STD and AIDS.  2000;11(1):57-63.

[xii] United States Department of Health and Human Services, Panel on Clinical Practices for Treatment of HIV Infection. Guidelines for the Use of Antiretroviral Agents in HIV-Infected Adults and Adolescents February 5, 2001.  Disponible en: www.hivatis.org.

Miller LG, Hays RD.  Adherence to combination antiretroviral therapy:  synthesis of the literature and clinical implications.  The AIDS Reader 2000; 10(3):177-185.

[xiii] Max B, Sherer R. Management of the adverse effects of antiretroviral therapy and medication adherence. Clin Infect Dis; 2000. 30 (Suppl 2): S96-S116.

Baker R, Boyle B, Carr A, et al.  Selected highlights from the 40th Interscience Conference on Antimicrobial Agents and Chemotherapy and the 5th International Conference on Drug Therapy in HIV Infection.  Disponible en: www.HivandHepatitis.com.

[xiv] United States Department of Health and Human Services, Panel on Clinical Practices for Treatment of HIV Infection. Guidelines for the Use of Antiretroviral Agents in HIV-Infected Adults and Adolescents February 5, 2001. Disponible en: www.hivatis.org.

Boyle BA.  HAART and adherence. The AIDS Reader 2000; 10(7):392-396.

[xv] Greenberg RN. Overview of patient non-compliance with drug regimens: Measurements, clinical correlates, economic impact. Clin Thera 1984. 6:592-599.

Bond WS, Hussar DA. Detection methods and strategies for improving medication compliance. Am J Hosp Pharm 1991. 48:1978-1988

[xvi] Crespo-Fierro M. Compliance/adherence and care management in HIV disease. J Assoc Nurses AIDS Care 1997. 8:43-54.

[xvii] Tyndall M, Yip B, Hogg R, et al. Coverage, adherence, and sustainability of antiretroviral therapy among injection drug users in Vancouver, Canada. 13th International AIDS Conference. Durban, South Africa, 2000. Abstract ThPeB4990.

Luber AD, Sherman M, Gotterer H, et al. Community collaborations between physicians and pharmacists improved adherence with HIV Consensus Panel Guidelines and enhances the care of HIV infected individuals. 40th Interscience Conference o Antimicrobial Agents and Chemotherapy. Toronto, Canada, 2000. Abstract 800.

[xviii] Knobel H, Carmona A, Grau S, et al. Strategies to optimize adherence to highly active antiretroviral treatment. 12th International AIDS Conference. Geneva, Switzerland, 1998. Abstract 32322.

[xix] Bangsburg D, Tulsky JP, Hecht FM, Moss AR.  Protease inhibitors in the homeless.  JAMA 1997;278:63-65.

Moss AR.  Adherence in homeless populations.  Presented at:Forum for Collaborative Research Agenda; November 20, 1997: Washington, DC.

[xx] Frieden TR, Fujiwara PI, Washko RM, Hamburg MA.  Tuberculosis in New York City: turning the tide.  New England Journal of Medicine 1995; 333:329-333.

El-Sadr W, Medard F, Barthaud V.  Directly observed therapy for tuberculosis: the Harlem Hospital experience, 1993.  American Journal of Public Health  1996; 86:1146-1149.

[xxi] M. Vila, L. Martínez Peralta, G. Radulich, J. Rey, D. Rossi, S. Sosa Estani, L. Vivas, M. Weissenbacher. Estudio de seroprevalencia de Vih y otros virus en usuarios de drogas inyectables. Presentado en el III Congreso de Prevención y Asistencia de la Drogadependencia, Internacional. Córdoba, Argentina, 3 al 6 de octubre de 2001.

[xxii] Proceedings: Interactions Between Drugs of Abuse and Pharmacotherapeutic Agents Used in the Treatment of AIDS and Drug Addiction.  National Institutes of Drug Abuse, September 9-10, 1999. Disponible en: www.nida.gov

[xxiii] Dr. Hector Pérez, (Servicio de Infectología) Dra Silvia Cortese y Dra Beatriz Di Biase (Servicio de Toxicología), Hospital Juan A. Fernández del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina.  Comunicación personal.

[xxiv] Mary Ann Howland, Pharm. D. Pharmacological Consultant New York City Poison Control Center (NYCPCC).  Comunicación personal.

[xxv]Altice FL, Friedland GH, Cooney EL. Nevirapine-induced opiate withdrawal among injection drug users with HIV infection receiving methadone. AIDS 1999;13:957–962.

Staszewski S, Haberl A, Gute P, et al. Nevirapine/didanosine/ lamivudine once daily in HIV-1-infected intravenous drug users. Antivir Ther 1998; 3(Suppl 4):55 – 56.

Rodrigo MD, Rodriguez MA, Garcia ML, Llera JL.  La nevirapina induce síntomas de abstinencia en pacientes en programas de mantenimiento con metadona con infección por VIH.  Revista Clinica Española 2000; 200 (1):18-20.

[xxvi] Abrams D, Leiser R, Shade F, Aweeka F, et al. Short-Term Safety of Cannabinoids in HIV Patients. Program and abstracts of the 8th Conference on Retroviruses and Opportunistic Infections, February 4-8, 2001, Chicago, Illinois. Abstract 744.

[xxvii] Harrington RD, Woodward JA, Hooton TM, Horn JR. Life-threatening interactions between HIV-1 protease inhibitors and the illicit drugs MDMA and gamma-hydroxybutyrate. Arch Intern Med 1999;159(18):2221-4.

   Fatal interaction between ritonavir and MDMA. Henry, JA, Hill IR. 1998. Lancet, 352: 1751–1752

[xxviii] United States Department of Health and Human Services, Panel on Clinical Practices for Treatment of HIV Infection. Guidelines for the Use of Antiretroviral Agents in HIV-Infected Adults and Adolescents February 5, 2001.  Disponible en: www.hivatis.org.

International AIDS Society-USA panel.  Updated Recommendations of the International AIDS Society-USA Panel.  JAMA 2000; 283(1).

British HIV Association Adult Antiretroviral Treatment Guidelines:adherence.  www.aidsmap.com.  April 25, 2001.

Brazilian Ministry of Health.  Recomendations for Antiretroviral Therapy in Adults and Adolescents Infected with HIV 2000.

Spanish AIDS Study group and Secretariat of the Spanish National Plan on AIDS. Recomendaciones de GESIDA/Plan Nacional Sobre el Sida Respecto al Tratamiento Antoretroviral en Pacientes Adultos Infectados por el VIH, 2000.

 

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Artículo publicado en Infosida, Año 2, Nº 2. Coordinación Sida del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, octubre 2002.

 

 

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Última modificación:Lunes, 21 de Junio de 2004